Playas que tenés que conocer si vas a Punta del Este.

Uruguay tiene 220 kilómetros de playas sobre el Océano Atlántico, las que comparten los departamentos de Maldonado y Rocha, al Este de Montevideo. Estas playas hacen de las delicias de los visitantes en el verano austral. La emblemática Punta del Este, que es sinónimo de calidad de vida, diversidad de playas, atractivos y servicios de calidad internacional, te enamorarán.

Es un destino con una gran diversidad de playas y por ello tiene adeptos de todos los gustos.

Sus lujosas residencias de veraneo, altos edificios de apartamento frente al mar, enormes yates en el puerto, hoteles y restaurantes de lujo lo transforman en el balneario de mayor glamour de América.

Con su cinturón de playas oceánicas, que van desde Solanas hasta la península de José Ignacio, Punta del Este es indiscutiblemente un balneario que brilla con luz propia, inextinguible.

Precisamente es en Punta del Este donde se marca el límite entre el Río de la Plata y Atlántico. Epicentro de la buena vida, los VIPs, el glamour, y la jet set internacional, la costa de esta ciudad ofrece sol, arena blanca, bosque, aguas claras y todo aquello que un visitante pueda desear. Desde zonas destinadas a la práctica del nudismo hasta aquellas más reservadas para el desenfreno juvenil, pasando por las fabulosas vistas del icónico Casapueblo (hotel y museo atelier realizado por el escultor uruguayo Carlos Páez Vilaró) y la inigualable Isla de Lobos, donde se encuentra la mayor reserva de lobos marinos de Latinoamérica.

‘La perla del Uruguay’, tal y como se denomina, permite a los viajeros experimentar la faceta más sofisticada del país, una sofisticación cargada de naturaleza y cultura, que se suman al resto de lujos disponibles en Punta del Este.

José Ignacio es una playa bohemia y chic, esta playa permite disfrutar de un paisaje agreste y natural sin renunciar a las comodidades de establecimientos hoteleros boutique, de lujo, gran oferta de restaurantes e, incluso, galerías de arte.

El Faro, desde donde se abre la inmensa panorámica atlántica, separa la zona en dos playas: La Mansa, imán para los más bellos atardeceros, y La Brava, cuyo carácter atrae a infinidad de surferos de todo el mundo.

Los amantes de la naturaleza encontrarán aquí una joya para recorrer, ya que disponen, por ejemplo, de las lagunas Garzón y José Ignacio, ideales para el avistamiento de aves, así como muchísima riqueza ecológica.

La Barra, es un antiguo pueblo de pescadores, ubicado a escasos kilómetros de Punta del Este, la Barra de Maldonado se ha convertido en uno de los lugares preferidos por turistas de todas las edades.

Caracterizado por su estilo, su paisaje marino con hermosas playas, el colorido arquitectónico de sus casas, el permanente movimiento que le dan las galerías de arte, las tiendas de antigüedades y el mercado de pulgas. Lo complementan restaurantes de diversos estilos, pubs y discotecas que atraen a los jóvenes a llenar sus calles en busca de diversión, convirtiendo la noche en un espectáculo especial.

El Puente de la Barra, que permite atravesar el arroyo Maldonado es uno de los mayores símbolos de la región y del turismo del Uruguay. Fue construído en 1965 y en 1999 se realizó el segundo tramo para descongestionar el tránsito.

Piriápolis es, probablemente, de la más familiar de las playas uruguayas. Se alza esta ciudad de intensa vida comercial y de entretenimiento nocturno, que hace las delicias de aquellos viajeros más activos y urbanitas.

Construida durante la Belle Époque –lo que le ha conferido una preciosa y cuidada estética-, Piriápolis ofrece nada más y nada menos que 25 kilómetros de costa, destacando las bahías de blanca arena y agua impecable. Diversos puertos rocosos permiten practicar la pesca deportiva de diversas especies marinas.